Preparad el desayuno antes de bajar a la playa o sentaos a cenar juntos después de un día en Málaga. La cocina equipada, los tonos verde salvia y la mesa de madera hacen que incluso los planes tranquilos apetezcan.
La cama doble, la iluminación ambiental y los detalles en madera crean un dormitorio acogedor al que querréis volver después de explorar la ciudad. Aquí, descansar también forma parte del viaje.
Empezad el día bajo la ducha de lluvia o relajaos al volver de la playa. El mármol gris, la madera y la luz cálida le dan ese aire de hotel boutique, con la comodidad de estar en vuestra propia casa.